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El caso Lindsay Clancy pone en alerta la salud mental materna: estas son las señales que no deben ignorarse

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El caso Lindsay Clancy pone en alerta la salud mental materna: estas son las señales que no deben ignorarse

El juicio por asesinato contra Lindsay Clancy ha puesto bajo los reflectores un problema que afecta a millones de familias pero que, según especialistas, todavía puede pasar inadvertido: los trastornos de salud mental materna durante el embarazo y posparto.

Lindsay Clancy, una enfermera de Massachusetts de 36 años, está siendo juzgada por la muerte de sus tres hijos —Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses— ocurrida en 2023. Sus abogados no niegan que estranguló a los menores antes de lanzarse desde una ventana del segundo piso de su vivienda. La defensa argumenta que no es penalmente responsable porque atravesaba una psicosis posparto, una condición mental poco frecuente y grave. La fiscalía, por su parte, sostiene que las circunstancias de las muertes constituyen evidencia de premeditación, extrema atrocidad o crueldad y del estado mental de la acusada.

Más allá de las cuestiones que deberá resolver el tribunal, el caso ha generado atención sobre diferentes problemas de salud mental materna y posparto.

De acuerdo con información recopilada por CNN, los trastornos de salud mental son la complicación más frecuente relacionada con el embarazo y la maternidad y pueden afectar hasta a una de cada cinco mujeres en Estados Unidos durante el embarazo y el primer año después del parto.

También constituyen la principal causa subyacente de muerte relacionada con el embarazo en el país, pese a que con frecuencia pueden pasar desapercibidos.

¿Qué es la psicosis posparto?

La psicosis posparto es uno de los trastornos de salud mental más graves y menos frecuentes asociados con el nacimiento de un bebé.

Puede afectar hasta a dos de cada 1,000 mujeres después del parto.

A diferencia de otros problemas emocionales más comunes después del nacimiento, se trata de una condición que requiere atención médica inmediata.

Estudios citados por CNN señalan que, sin tratamiento, está asociada con un aumento del 4% en el riesgo de infanticidio y del 5% en el riesgo de suicidio.

Los síntomas pueden aparecer desde las primeras semanas posteriores al nacimiento y hasta un año después, aunque aproximadamente el 90% de los episodios se presenta durante las primeras cuatro semanas.

Entre las posibles señales están irritabilidad, cambios de ánimo, inquietud, insomnio y creencias delirantes.

También pueden producirse alucinaciones auditivas o visuales capaces de impulsar a una madre a hacerse daño a sí misma o a su bebé.

Algunas pacientes presentan simultáneamente síntomas maníacos y depresivos, confusión, dificultades para controlar las respuestas emocionales o conductuales y episodios de despersonalización, en los que pueden sentirse desconectadas de su propio cuerpo o identidad.

¿Por qué puede ser difícil detectarla?

Uno de los principales desafíos de la psicosis posparto es que sus síntomas pueden aparecer y desaparecer.

La doctora Lauren M. Osborne, vicepresidenta de investigación clínica del Departamento de Obstetricia y Ginecología de Weill Cornell Medicine, explicó que una mujer puede parecer estar bien en un momento y poco después encontrarse en una situación completamente diferente.

Además, algunas pacientes no reconocen que tienen un problema debido precisamente a su desconexión con la realidad.

La doctora Nicole Leistikow, directora clínica del Johns Hopkins Reproductive Mental Health Center, señaló que actualmente existen herramientas útiles para detectar depresión y ansiedad durante el periodo perinatal, pero no una prueba que permita identificar de manera inmediata y definitiva la psicosis posparto.

Entre los factores relacionados con un riesgo mayor están antecedentes familiares de esta condición, trastorno bipolar, episodios anteriores de psicosis posparto y determinados patrones de pérdida del sueño asociados con manía.

¿Cómo se trata la psicosis posparto?


El tratamiento suele requerir hospitalización.

Durante la atención hospitalaria pueden utilizarse terapia, vigilancia estrecha y medicamentos seleccionados según los síntomas de cada paciente.

Entre los tratamientos mencionados por especialistas se encuentran antipsicóticos de segunda generación y estabilizadores del estado de ánimo.

En determinadas circunstancias también pueden utilizarse temporalmente medicamentos para favorecer el sueño o controlar una agitación intensa.

La recuperación completa puede tardar entre seis y 12 meses o incluso más, dependiendo de diferentes factores.

Los especialistas también consideran fundamental que las familias conozcan las posibles señales de advertencia.

En mujeres con antecedentes de problemas de salud mental, establecer contacto con un profesional durante el embarazo puede ayudar a crear un plan antes del nacimiento.

Dormir también puede desempeñar un papel importante.

Leistikow recomienda que las familias organicen ayuda para las alimentaciones nocturnas del bebé, con el objetivo de que la madre pueda conseguir periodos continuos de descanso.

Si tiene la oportunidad de dormir pero aun así permanece despierta, el insomnio puede ser una señal que merece atención profesional.

Depresión posparto: mucho más frecuente


La psicosis no es el único problema que puede aparecer después de tener un bebé.

La depresión materna, también conocida como depresión posparto, perinatal o periparto, afecta aproximadamente a una de cada siete mujeres después de dar a luz.

Puede aparecer durante el embarazo o posteriormente y mantenerse durante semanas o meses.

Los síntomas varían en intensidad y pueden provocar tristeza persistente, problemas de concentración, dificultad para experimentar alegría o complicaciones para establecer una conexión emocional con el bebé.

El tratamiento depende de la gravedad y puede incluir psicoterapia, grupos de apoyo y medicamentos.

Entre las opciones disponibles se encuentra Zurzuvae, el primer tratamiento oral para la depresión posparto aprobado por la FDA, además de determinados antidepresivos y medicamentos para la ansiedad.

Los especialistas advierten que la depresión posparto no suele desaparecer simplemente esperando y que los medicamentos pueden necesitar varias semanas para comenzar a producir efectos.

Ansiedad materna: otra condición que puede pasar desapercibida


La ansiedad posparto también es frecuente y puede coexistir con la depresión materna.

Según los estudios citados por CNN, afecta aproximadamente a una de cada cinco mujeres.

Una madre puede experimentar preocupación constante y abrumadora hasta el punto de interferir con sus actividades diarias.

Entre los síntomas están insomnio, inquietud, preocupación extrema por el bebé o el parto y aceleración de los latidos del corazón.

También puede aparecer junto con un trastorno obsesivo-compulsivo.

Las opciones de tratamiento incluyen terapia cognitivo-conductual, grupos de apoyo y determinados medicamentos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).

¿Y qué son los “baby blues”?


No todos los cambios emocionales después del nacimiento representan un trastorno mental.

Los llamados “baby blues” describen una situación temporal que puede afectar aproximadamente al 80% de las personas que dan a luz.

Durante este periodo pueden presentarse dificultades para controlar emociones intensas, tristeza, frustración, ansiedad, irritabilidad, llanto frecuente y problemas para dormir.

A diferencia de la depresión posparto, los “baby blues” suelen durar poco tiempo y normalmente desaparecen sin tratamiento.

El American College of Obstetricians and Gynecologists recomienda evaluar a las mujeres al menos dos veces durante el embarazo y una vez después del parto para detectar ansiedad y depresión.

Sin embargo, Osborne advierte que incluso este sistema puede dejar fuera a algunas pacientes.

Las evaluaciones permiten identificar principalmente a quienes presentan síntomas en ese momento, pero pueden no detectar a mujeres que desarrollarán problemas posteriormente.

Además, existe un periodo especialmente delicado después del nacimiento.

Osborne señaló que muchas madres realizan una visita estándar con su obstetra aproximadamente seis semanas después del parto, mientras que el periodo de mayor riesgo se encuentra entre las seis y ocho semanas posteriores al nacimiento.

Esto puede dejar importantes espacios sin seguimiento.

Cuándo buscar ayuda inmediatamente


Cambios emocionales después del parto no significan automáticamente que exista una enfermedad grave.

Sin embargo, señales como pérdida de contacto con la realidad, delirios, alucinaciones, confusión marcada, incapacidad persistente para dormir o pensamientos de hacerse daño o lastimar al bebé requieren atención profesional inmediata.

La psicosis posparto es una emergencia médica y necesita tratamiento urgente.

En Estados Unidos, las personas que atraviesen pensamientos suicidas o una crisis de salud mental pueden llamar o enviar un mensaje de texto al 988 para recibir ayuda.

La atención generada por el juicio de Lindsay Clancy no determina qué ocurre en otros casos ni significa que las enfermedades mentales conduzcan necesariamente a actos violentos.

Sí pone sobre la mesa una realidad sanitaria más amplia: los trastornos de salud mental materna posparto pueden ser graves, presentan síntomas muy diferentes y, según los especialistas, todavía existen madres que atraviesan estas condiciones sin ser identificadas oportunamente.

Archivado como: Salud mental materna posparto