La guerra por el control del Congreso de Estados Unidos acaba de subir de tono. En un movimiento que muchos califican como un «golpe de escritorio», el Senado de Luisiana aprobó este viernes un nuevo mapa electoral que elimina un distrito de mayoría negra y, por ende, borra un escaño demócrata casi seguro.
Esta decisión no es aislada: es el resultado de la presión directa de Donald Trump para rediseñar el país a favor de los republicanos antes de las elecciones de medio mandato.
El fin de un legado: El golpe a la Ley de Derechos Electorales
𝐋𝐎𝐔𝐈𝐒𝐈𝐀𝐍𝐀’𝐒 𝐇𝐎𝐔𝐒𝐄 𝐉𝐔𝐒𝐓 𝐀𝐏𝐏𝐑𝐎𝐕𝐄𝐃 𝐀 𝐍𝐄𝐖 𝐌𝐀𝐏 𝐓𝐇𝐀𝐓 𝐌𝐀𝐊𝐄𝐒 𝐓𝐇𝐄 𝐒𝐓𝐀𝐓𝐄 𝟓𝐑-𝟏𝐃 — 𝐀𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐋𝐀𝐒𝐓 𝐁𝐋𝐔𝐄 𝐒𝐄𝐀𝐓 𝐈𝐒 𝐈𝐍 𝐓𝐇𝐄 𝐂𝐑𝐎𝐒𝐒𝐇𝐀𝐈𝐑𝐒
The Louisiana House passed a new 2026 congressional map on a 66-36 vote,… pic.twitter.com/36RHDzCr1x
— M.A. Rothman (@MichaelARothman) May 29, 2026
Lo que está pasando en Luisiana es histórico por las razones equivocadas.
El mapa surge tras el polémico fallo del Tribunal Supremo en el caso Luisiana vs. Callais, que debilitó la emblemática Ley de Derechos Electorales (Voting Rights Act).
Al limitar las protecciones contra el rediseño de mapas por motivos raciales, el Supremo le dio «luz verde» a los legisladores republicanos para fragmentar el voto de las minorías.
Con este plan, que solo espera la firma del gobernador Jeff Landry, Luisiana pasaría de tener dos representantes demócratas a solo uno, consolidando un bloque de cinco republicanos de cara al 3 de noviembre.
«Un monstruo de Frankenstein»: Críticas desde adentro
Wow. I’ve been quiet until now, but…
THIS?… what the hell? This map is the worst I’ve seen yet, and I’ve seen many. This Frankenstein looking thing was NO DOUBT drawn up by a very small handful of guys in a secret room. NOBODY should support this insanely bad map.
I am 100%… pic.twitter.com/ajOMtaJgX4— Rep. Clay Higgins (@RepClayHiggins) May 28, 2026
Lo más sorprendente no es la queja demócrata, sino el fuego amigo.
El congresista republicano Clay Higgins no se guardó nada y estalló en redes sociales, describiendo el mapa como «lo peor que ha visto» y sugiriendo que fue diseñado por un «puñado de tipos en un cuarto secreto».
El diseño es tan irregular que ha sido comparado con un monstruo de Frankenstein, creado solo para asegurar la victoria numérica sin importar la coherencia geográfica o social.
La estrategia nacional de Trump
Este «ajuste» en Luisiana es solo una pieza del rompecabezas.
Siguiendo el modelo implementado en Florida y Texas, los republicanos buscan ganar más de diez distritos adicionales mediante estos rediseños estratégicos.
Mientras los demócratas intentan contraatacar con mapas en California y Utah, la balanza parece inclinarse hacia una marea roja impulsada no por votos nuevos, sino por nuevas fronteras.
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