Pumpkin spice: Cómo un café con sabor a otoño conquistó la cultura pop
Por Miriam Gonzalez ·

Cada año ocurre antes. Todavía queda calor en buena parte de Estados Unidos cuando cafeterías, supermercados y redes sociales comienzan a llenarse de tonos naranjas, canela y calabazas. La señal parece inconfundible: regresó la temporada del pumpkin spice.
Sin embargo, lo que comenzó como una mezcla de especias asociada con el tradicional pay de calabaza se transformó en algo mucho más grande. Hoy es un negocio millonario, una estética para redes sociales y un fenómeno cultural que marca extraoficialmente el inicio del otoño.
Pero ¿cómo consiguió una bebida de temporada convertirse en un símbolo de toda una época del año?
El pumpkin spice no es realmente calabaza

Pese a su nombre, el pumpkin spice no necesariamente contiene calabaza.
Se trata de una combinación de especias cálidas que generalmente incluye canela, nuez moscada, jengibre y clavo.
Algunas versiones también incorporan pimienta de Jamaica.
La mezcla está inspirada en los condimentos utilizados para preparar el pumpkin pie, uno de los postres más representativos del otoño y del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos.
Aunque estas especias se utilizaban desde mucho antes, McCormick comenzó a comercializar su mezcla preparada para pay de calabaza en 1934.
El producto permitió que las familias obtuvieran el sabor característico del postre sin tener que comprar y medir cada ingrediente por separado.
Durante varias décadas fue principalmente un artículo de repostería. Todo cambió cuando llegó a las cafeterías.
El café que convirtió el otoño en una experiencia
En 2003, un equipo de Starbucks comenzó a desarrollar una bebida que pudiera sumarse a su menú de temporada.
Durante las pruebas, los creadores probaron bocados de pay de calabaza junto con sorbos de espresso para identificar qué sabores funcionaban mejor con el café.
La receta elegida combinó espresso, leche vaporizada y una salsa con canela, clavo y nuez moscada.
Primero fue probada en aproximadamente 100 establecimientos y, ante la respuesta positiva de los consumidores, el Pumpkin Spice Latte llegó a las tiendas de Starbucks en todo Estados Unidos en el otoño de 2004.
La bebida, conocida popularmente como PSL, terminó convirtiéndose en el producto de temporada más popular de la compañía y en una tradición anual para millones de consumidores.
Con el crecimiento de Facebook, Twitter, Instagram y, posteriormente, TikTok, el fenómeno salió de las cafeterías.
Fotografiar el primer pumpkin spice latte del año se convirtió en una forma de anunciar que el otoño había comenzado, incluso cuando las temperaturas todavía parecían de verano.
De bebida viral a negocio millonario

El éxito del PSL desencadenó una expansión difícil de imaginar en sus primeros años.
El sabor comenzó a aparecer en cereales, panes, galletas, cremas para café, bebidas alcohólicas, velas aromáticas, productos de belleza y hasta golosinas para mascotas.
De acuerdo con cifras de Nielsen citadas por The Associated Press, las ventas de productos con sabor a calabaza en Estados Unidos alcanzaron 802.5 millones de dólares durante el periodo anual terminado en julio de 2023.
La cifra representó un aumento de 42% frente a 2019.
El pumpkin spice demostró que un sabor puede comercializarse como una experiencia completa.
No vende solamente café o comida: vende hojas secas, días frescos, suéteres cómodos, visitas a granjas de calabazas y momentos de tranquilidad en casa.
Esa conexión emocional también explica por qué las marcas lanzan sus productos cada vez más temprano.
La disponibilidad limitada genera expectativa y un sentido de urgencia: los consumidores saben que el sabor desaparecerá cuando termine la temporada.
Amado, criticado y convertido en meme

La popularidad también convirtió al fenómeno del pumpkin spice en blanco de bromas.
En internet se utiliza para caricaturizar un estilo de vida otoñal asociado con botas, bufandas, fotografías entre hojas y decoraciones en tonos beige y naranja.
Sin embargo, incluso las burlas ayudan a mantenerlo vigente.
El pumpkin spice funciona al mismo tiempo como producto, tradición, meme y elemento central de la llamada fall aesthetic.
La fascinación digital por el otoño ha encontrado terreno fértil en TikTok, Pinterest e Instagram.
Videos de casas decoradas, recetas, cafeterías acogedoras y paisajes cubiertos de hojas consiguen millones de reproducciones porque ofrecen una sensación de nostalgia y confort.
Más que una moda pasajera

Más de dos décadas después del lanzamiento del Pumpkin Spice Latte, la tendencia no parece estar cerca de desaparecer.
Su permanencia radica en que logró apropiarse de un sentimiento: la emoción de comenzar una nueva temporada.
Antes, el otoño llegaba con el cambio de clima.
Ahora también llega con anuncios, menús especiales, publicaciones virales y estantes llenos de productos color naranja.
El pumpkin spice dejó de ser simplemente una combinación de canela, nuez moscada y clavo.
Se convirtió en una poderosa señal cultural que invita a bajar el ritmo, buscar comodidad y disfrutar de los pequeños rituales de la temporada.
Y mientras una taza de café siga siendo capaz de provocar esa sensación, el fenómeno del pumpkin spice continuará regresando cada año.
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