La justicia tardó, pero finalmente no le dio la espalda a Carmen Mejía. Este miércoles, la mujer hondureña que pasó más de dos décadas en una prisión de Texas por un asesinato que no cometió, fue liberada sin cargos y, lo más importante, sin riesgo de deportación.
A pesar de las políticas migratorias extremas de la administración de Donald Trump en este 2026, Mejía logró eludir las garras del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que suele retener a no ciudadanos tras su salida de prisión.
La tragedia que nunca fue un crimen
UPDATE—Carmen Mejia just walked free after 22 years of wrongful incarceration in Texas.
She was not initially released after ICE detained her due to an immigration hold stemming from her wrongful conviction. https://t.co/IMxXyBWpRS pic.twitter.com/zKajz7tNwk
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La pesadilla de Carmen Mejía comenzó en 2003, cuando fue acusada de la muerte de un bebé de diez meses que cuidaba.
En aquel entonces, la fiscalía aseguró que ella lo había quemado intencionalmente con agua hirviendo.
Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que el bebé murió porque un adulto lo mantuvo intencionalmente bajo agua hirviendo.
Sin embargo, gracias al trabajo de Innocence Project, expertos concluyeron que las lesiones eran compatibles con un accidente doméstico causado por agua extremadamente caliente proveniente del calentador de la vivienda, que no tenía dispositivos de seguridad para controlar la temperatura.
«Mejía sobrevivió impulsada por la esperanza de reunirse con sus hijos», declaró al al diario The Austin American Statesman su abogada, Vanessa Potkin.
Tras ser declarada oficialmente inocente a finales de enero, un juez del condado de Travis desestimó el caso este lunes nueve de marzo, borrando una mancha que le robó 22 años de vida.
«Mejía logró sobrevivir más de dos décadas en prisión impulsada por la esperanza de reunirse algún día con sus hijos. Sería la máxima injusticia que, después de vencer todos los obstáculos y demostrar finalmente su inocencia —una tarea hercúlea—, en lugar de recuperar su libertad sea trasladada a otra forma de encarcelamiento», señaló entonces Potkin, abogada de la ONG Innocence Project, en un comunicado.
Carmen Mejía no será deportada
Carmen Mejia, who was exonerated Monday by a Travis County judge after nearly two decades in prison, will be released from local custody and is legally allowed to remain in the United States, officials said Tuesday.
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La liberación de Carmen Mejía ocurre en un momento crítico.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, el uso de la expulsión acelerada y las detenciones obligatorias han alcanzado niveles récord.
Carmen Mejía llegó a Estados Unidos desde Honduras en 1995 huyendo de la pobreza y de un entorno familiar abusivo.
Tenía estatus de protección temporal (TPS) y permiso de trabajo cuando fue arrestada en 2003, de acuerdo con información de la ONG.
Carmen enfrentaba la posibilidad de ser deportada a Honduras, debido a una norma que fuerza a las autoridades locales a mantener retenidas por 48 horas a las personas a petición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Esto mientras se decide si pueden ser deportadas o enviadas a un centro de detención para migrantes, o puestas en libertad.
Este miércoles, tras décadas de injusticia, finalmente puede dormir tranquila y en libertad en el país que ha sido su hogar por más de 30 años.
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Con información de EFE
