¿Cuál es su rutina? Jennifer López luce tremendo cuerpazo a sus 57 años
Por Miriam Gonzalez ·

Jennifer López continúa siendo un referente de disciplina física y rendimiento sobre el escenario. A sus 57 años, la cantante y actriz mantiene una exigente rutina de entrenamiento en la que combina baile, ejercicios cardiovasculares y trabajo de fuerza. Aunque durante buena parte de su carrera ha destacado por sus intensas coreografías, actualmente las pesas y los ejercicios de resistencia ocupan un lugar importante en su preparación.
Más allá de la apariencia física, la rutina de JLo refleja la importancia que tiene el desarrollo de la musculatura para conservar la movilidad, la fuerza y la autonomía con el paso de los años, especialmente después de los 50.
Fuerza, cardio y baile forman parte de la rutina de Jennifer López

De acuerdo con lo reportado por CBS Mornings, Jennifer López suele entrenar entre cuatro y seis días a la semana. Sus sesiones incluyen diferentes modalidades de ejercicio y procura modificar constantemente las rutinas para evitar la monotonía y continuar avanzando.
La artista alterna entrenamientos de fuerza con ejercicios cardiovasculares y baile, una combinación que le permite mantener un elevado nivel de actividad física. Esta variedad también coincide con una tendencia respaldada por especialistas, quienes destacan los beneficios de combinar diferentes tipos de ejercicio para favorecer tanto el bienestar físico como el mental.
La disciplina de López cobra especial relevancia en una etapa de cambios personales, luego de la graduación de sus mellizos, quienes próximamente comenzarán una nueva etapa universitaria. Mientras se adapta a este periodo, la cantante continúa compartiendo algunos aspectos de la rutina que le permite mantenerse activa.
Aunque el baile continúa siendo una parte fundamental de su preparación, Jennifer López también dedica una importante cantidad de tiempo al entrenamiento de fuerza junto a su entrenador Dodd Romero.
Entre los ejercicios que realiza se encuentran las sentadillas sumo con peso, elevaciones abdominales colgada y distintos movimientos de resistencia que requieren una considerable activación muscular. Este tipo de trabajo no solo está relacionado con la apariencia física, sino también con la capacidad funcional del cuerpo.
Después de los 50 años, mantener la fuerza muscular adquiere especial importancia debido a la pérdida progresiva de masa muscular asociada con el envejecimiento. Contar con músculos fuertes puede favorecer el equilibrio, proteger las articulaciones y facilitar actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o levantar objetos.
El método Tracy Anderson también es parte de su entrenamiento

Otro de los pilares de la rutina de Jennifer López es el método Tracy Anderson, que la artista practica desde que sus hijos eran pequeños. Según CBS Mornings, este sistema pone especial atención en zonas como los glúteos y la cintura mediante movimientos repetitivos, pulsos de piernas y ejercicios sobre un cajón, utilizando tobilleras con poco peso.
WebMD explica que el método combina ejercicios de suelo inspirados en la danza con trabajo cardiovascular y utiliza principalmente pesas ligeras de hasta 1.4 kilogramos, acompañadas de un elevado número de repeticiones. El objetivo es desarrollar la musculatura mediante movimientos pequeños y controlados.
Las rutinas también cambian con frecuencia para mantener la motivación y trabajar diferentes grupos musculares, algo que López ha destacado como una forma de evitar el aburrimiento.
Aunque el método Tracy Anderson cuenta con numerosos seguidores, WebMD también recoge la opinión de Brian Cleven, fisiólogo clínico del ejercicio del Colegio Americano de Medicina Deportiva, quien señala que no existe suficiente evidencia científica para recomendar que el entrenamiento de fuerza se limite exclusivamente al uso de pesas ligeras.
El especialista también destaca que cualquier forma de movimiento puede resultar beneficiosa siempre que se practique de manera segura y sin provocar lesiones. En ese sentido, la rutina de Jennifer López combina diferentes enfoques: el trabajo con cargas ligeras puede favorecer la resistencia muscular y la coordinación, mientras que incorporar mayores cargas permite estimular la fuerza y contribuir a preservar la masa muscular, especialmente con el paso de los años.