En medio del endurecimiento de la política migratoria de EEUU bajo el plan de deportaciones masivas impulsado por la administración de Donald Trump, la historia de la familia Clouatre ha generado un fuerte impacto.
ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) detuvo a Paola Clouatre, una joven madre mexicana de 25 años, mientras aún amamantaba a su bebé de tres meses, dejando a su esposo —veterano del Cuerpo de Marines— solo con sus dos hijos en Baton Rouge, Luisiana.
Arresto en medio de una cita

Paola fue detenida el 27 de mayo de 2025 durante una cita en USCIS para avanzar en el trámite de su residencia legal.
A pesar de estar casada con Adrian Clouatre, veterano con discapacidad por servicio militar, fue esposada por agentes de ICE y trasladada a un centro de detención a más de cuatro horas de distancia.
La orden de deportación se remonta a 2018, cuando su madre no asistió a una audiencia migratoria.
Lo más grave es que Paola no sabía que existía dicha orden, ya que desde joven estuvo distanciada de su madre y pasó por albergues.
Aun así, USCIS decidió no mostrar indulgencia, lo que sorprendió incluso a expertos legales, quienes afirman que antes se ofrecía mayor discrecionalidad a familias militares.
Familia separada: impacto en los hijos

Adrian, de 26 años, relata que ahora debe alimentar con fórmula a su hija menor, quien ya no tiene el vínculo de lactancia con su madre.
Cada noche su hijo de casi dos años pregunta por «mamá».
Él realiza un viaje de ocho horas cada vez que puede para visitar a su esposa detenida por ICE.
La historia de la familia Clouatre ha generado un fuerte impacto
Pese a que se ha promovido el alistamiento en los Marines como una vía para obtener protección migratoria familiar, el caso de los Clouatre demuestra lo contrario.
Un memorando del 28 de febrero de 2025 señala que ya no se eximirán de deportación a grupos tradicionalmente protegidos, como las familias de militares.
Piden ayuda para Paola Clouatre

Adrian ha abierto una página de GoFundMe para pedir ayuda para los gastos legales de Paola.
«Estamos haciendo todo lo posible para que Paola vuelva a casa, pero los costos son más de los que podemos afrontar solos», dice la petición en la página de recaudación.
«Necesitamos ayuda urgente para cubrir la fianza de Paola (probablemente entre $10,000 y $15,000), los gastos legales, la gasolina y necesidades básicas como la fórmula para nuestros hijos», agrega Adrian.
Con respecto al caso de su esposa, Adrian explica que han enviado por correo «una solicitud de separación (para separar el caso de mi esposa del de su madre) junto con una solicitud de reapertura, un cambio de domicilio para EOIR (ya tramitamos uno para USCIS antes de mudarnos) y una suspensión de emergencia de la deportación».
El veterano de los marines dice que sus niños se mantienen fuertes, «pero mi hijo ha estado teniendo crisis nerviosas últimamente. Paola también se mantiene fuerte y hablamos a diario».
Disminuye protección

Actualmente, el USCIS sí mantiene un programa especial para ciertos familiares de militares que ingresaron al país sin autorización.
Sin embargo, la discrecionalidad se ha reducido significativamente.
Ahora, incluso en casos humanitarios, como el de Paola, las detenciones se ejecutan con más rigor.
La vocera del DHS, Tricia McLaughlin, declaró que la administración “no va a ignorar la ley”.
En redes sociales, USCIS añadió que “el gobierno no tolera la desobediencia”.
Sin embargo, Adrian defiende que su esposa no violó la ley intencionalmente, pues entró al país siendo menor y buscaba asilo junto a su madre.
“Si hubiera sabido de esa orden, habría hecho todo diferente”, expresó.
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