El presunto homicida del músico Jonathan Meléndez llegó a comprar tacos después de su atrocidad
Por Miriam Gonzalez ·

El crimen de Jonathan Meléndez, músico y productor relacionado con Camilo Séptimo, continúa bajo investigación mientras aparecen nuevos detalles sobre los movimientos de Diego Sebastián “N”, uno de los acusados del asesinato del artista y de tres personas más.
De acuerdo con la reconstrucción de las autoridades, el sospechoso habría salido del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza, y se dirigió posteriormente hacia la Ciudad de México. Uno de los puntos que más atención ha generado es que supuestamente intentó detenerse a comer tacos poco después del multihomicidio.
Según información difundida por AD Noticias, el establecimiento al que habría acudido fue El Charco de las Ranas, una conocida taquería ubicada sobre avenida Mixcoac. Cuando Diego “N” llegó al lugar, el restaurante presuntamente ya se encontraba cerrado, por lo que habría continuado su recorrido hacia la colonia Del Valle.
La Fiscalía había mencionado anteriormente que el investigado visitó “un conocido restaurante”, pero no había revelado públicamente el nombre. La identificación de la taquería se incorporó posteriormente a la reconstrucción de las horas siguientes al crimen.
¿Qué se sabe del crimen de Jonathan Meléndez?

Jonathan Meléndez, su esposa embarazada, su hija de tres años y una trabajadora del hogar fueron asesinados dentro de una residencia ubicada en Grand Viure. Por estos hechos fueron detenidos Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, quienes han sido señalados como presuntos responsables y permanecen sujetos al proceso judicial correspondiente.
La reconstrucción de la Fiscalía se apoyó en grabaciones de cámaras de seguridad, controles de acceso del conjunto habitacional, testimonios y otros indicios reunidos durante las diligencias.
Las imágenes analizadas por las autoridades muestran que un automóvil Kia de color gris ingresó al fraccionamiento a las 5:23 de la tarde. Gerardo “N” presuntamente conducía el vehículo, mientras Diego “N” ocupaba el asiento del copiloto.
Un minuto después, las cámaras internas habrían registrado a Diego dentro de uno de los elevadores del complejo. Los investigadores sostienen que existía una relación cercana y de confianza entre él y Jonathan Meléndez, circunstancia que posiblemente facilitó su acceso al inmueble sin despertar sospechas.
Los testimonios incorporados a la carpeta de investigación también describen momentos de tensión cuando los acusados presuntamente intentaron abandonar Grand Viure.
Un amigo de Jonathan declaró que Diego “N” habría mostrado un arma para obligar al personal de seguridad privada a permitir la salida del vehículo sin someterlo a una revisión. El investigado también habría intimidado a trabajadores del fraccionamiento para impedir que reportaran lo sucedido.
De acuerdo con esa declaración, Diego “N” presuntamente amenazó al conocido del músico con matarlo si revelaba que lo había visto. Esta versión forma parte de los datos recabados por la Fiscalía y tendrá que ser examinada durante el proceso contra los acusados.
¿Por qué llama la atención El Charco de las Ranas?

La aparición del nombre de El Charco de las Ranas dentro de esta reconstrucción despertó interés porque la taquería también quedó asociada a otro episodio ampliamente recordado de la crónica policiaca mexicana.
Paco Stanley desayunó en una sucursal de ese restaurante antes de ser asesinado el 7 de junio de 1999. El conductor fue atacado a tiros cuando salía del establecimiento y se dirigía hacia su camioneta.
El homicidio de Stanley provocó una enorme atención mediática y, con el paso de los años, ha inspirado documentales, producciones dramatizadas y programas especiales. No obstante, no existe ninguna conexión conocida entre aquel asesinato y el caso de Jonathan Meléndez. El único punto coincidente es la mención del restaurante.
La presunta búsqueda de comida después del multihomicidio se ha convertido en uno de los elementos más inquietantes de la investigación. Las autoridades continúan reuniendo pruebas para establecer con precisión qué ocurrió dentro del domicilio, cuál habría sido la participación de cada acusado y qué hicieron durante las horas posteriores.